Artículo V - 03 de mayo
La caliza es la roca preponderante en el territorio de Cantabria y la más visible en su paisaje, tanto en los Picos de Europa como en los macizos orientales de Monte Candina, de la Sierra del Hornijo; de Peña Cabarga o de la Lora. De muy distinta edad y origen comparte una cualidad sobresaliente: el agua la disuelve cuando encuentra grietas o fisuras por las que introducirse y da lugar a formas características, como son las hondonadas u hoyas, que los expertos denominan con distintos términos según su amplitud y características, que en Cantabria el lenguaje popular identifica como torcas, hoyas, llusas. Son depresiones cerradas en las que las aguas penetran en el roquedo o, tras un trayecto superficial más o menos largo, como en el Valle de Liendo y en el Valle de Matienzo, se pierden en una cavidad subterránea.
No son las únicas formas del relieve de las calizas. La acción del agua, en superficie, produce una intrincada malla de fisuras y aristas, que la lengua popular distingue como lenar y garma, impracticable para el peatón y siempre incómoda para el tránsito por ella. Cuevas, puentes o arcos naturales forman parte también del paisaje del roquedo calcáreo.
Artículo XI - 16 de junio
Artículo XII - 16 de junio
Artículo X - 07 de junio
Artículo IX - 01 de junio
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Artículo VII - 19 de mayo
Artículo VI - 13 de mayo
Artículo V - 03 de mayo
Artículo IV - 28 de abril
Artículo III - 19 de abril
Artículo I - 13 de abril
Artículo II - 12 de abril